El tiempo no se deteiene, no pregunta ni espera, ni cuestiona ni responde; el tiempo solo sabe avanzar, es inevitable, si un día se detuvo por alguien seguro notó lo poco que valía la pena y nunca volvió a hacerlo.
Amar con todo tu corazón tiene sus consecuencias, disfrutas mucho el amor mientras está, lo acaricias, lo respiras, lo sientes en cada latido del corazón... ese corazón que palpitaba como tambor de guerra a punto de entrar a la batalla... ese corazón que no veía límites, que sentía el mundo a sus pies; esa era la idea, ese es el más hermoso regalo del amor y de la entrega, la falsa sensación de invunerabilidad que, curiosamente, si te hace invulnerable.
Mi rosa era única, como ninguna en el mundo, me llenó de amor, alegría y colores el mundo, me hizo suspirar, me hizo creer, no había nada que no pudiera lograrse mientras estuviera a mi lado, estaba para mi, sólo para mi... estabamos juntos... debía de ser para siempre...
...esto es demasiado...renuncio a mis sueños, por que mi rosa giraba entorno a ellos, renuncio a creer en un mundo mejor, a que hay una luz al final del tunel, renuncio a voltear atrás sin poder mirar al frente, renuncio a ese nuevo mundo que había comenzado a construir, renuncio a sentir, renuncio a compartir, renuncio a añorar...
... renuncio al amor... porque si mi rosa, que era única, que decía que me amaba como nadie, me soltó y me dejó aquí, varado... que puedo esperar del resto del mundo

No comments:
Post a Comment