Ha pasado ya más de una semana de lo acontecido, he llorado, gritado, maldecido... incluso me he arrepentido de haberla conocido un día; no podría decir que han sido los momentos más lucidos de mi vida, no estoy orgulloso de ello, pero tampoco podría ignorar el dolor tan legítimo que se desprende de un rompimiento tan fuerte, de algo que pudo haber sido maravilloso y terminará siendo solo un recuerdo.
Desde hace unos días me siento bendecido por haber recibido noticias de ella, de su propia voz; en un momento de tristeza y profundo sentimiento se comunicó conmigo, me extraña y me ama, al igual que yo a ella, me trae cierto alivio y sanación, simplemente por el hecho de sentir que ella, al igual que yo, no podemos simplemente sofocar un amor así de grande de un solo borrón. El amor no se acaba así, puede que un día se extinga, aun así, es difícil que simplemente muera.
Ambos sabemos que lo nuestro no puede continuar como estaba, tenemos cosas que simplemente no nos podemos dar el uno al otro; después de un diálogo mas humano puedo entender mejor sus razones y exponer las mías.
Sin embargo no podemos ignorar al elefante en la habitación, estamos aquí porque no queremos sentirnos solos, porque finalmente nos hemos tenido la suficiente confianza para conocernos muy bien, probablemente somos la persona que mas nos conoce uno del otro, la que más sabe y la que más ha empatizado. Tal vez hoy nos necesitamos, tal vez hoy requerimos de nosotros mismos para poder lidiar con nuestra propia realidad y nuestra propia vida, no nos mentimos, si nos amamos, simplemente sabemos que no hay objetivo en esta relación mas que apoyarnos, no podemos ignorar los sentimienos, no podemos ignorar que nos amamos.
De un profundo enamoramiento me encuentro en el punto donde debería de olvidar y continuar intentando escribir una vida, decidiendo a dónde van los pasos que hace unos días simplemente decidí dar sin saber a donde van, debería empezar de nuevo, debería de simplemente recomenzar. Sin embargo mi corazón se siente muy cómodo donde está, me pide de manera muy clemente que cese el dolor autoinfligido, que sabe de la caducidad de la actual relación, sabe a donde va, pero quiere disfrutar un poco lo que hay... no se como decirle que no, está disfrutando del riachuelo que un día fue un manantial inagotable...
...un día todos tendremos que olvidar, olvidar el dolor y superar el momento, un día tendremos que recordar solo lo bello y hermoso, lo increíble que fue todo, lo inverosímil de ese amor... hoy... solo dejemos que no se acuerde...

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